El caso es que mi amiga me contaba a diario que su novio no terminaba de satisfacerla, que no parecía tener ganas de sexo o que sencillamente no eran químicamente el uno para el otro. Yo pensé que él era de esos chicos que ladran mucho pero muerden poco.
Por las casualidades de la vida una noche fui a cenar a su casa y cual no fue mi sorpresa cuando era mi propia amiga la que con comentarios ordinarios llego a ponerme caliente como una perra. Así que le seguí el juego. Comente que yo estaba sola y que tenía que buscar hombres en el cibersexo para masturbarme cada noche por la webcam. Sabía que mi amiga estaba húmeda como yo, pero dudaba mucho de él. Prácticamente no dijo una palabra, y se limitaba a seguirnos el juego, hasta que se levantó y se bajo los pantalones. Dios que polla.
Solo puedo decir de lo que siguió que jamás me había corrido tantas veces. Y no existen hombres fríos, existen hombres mal follados.
Empezó como cualquier niña rozándose el coño con la almohada a los quince años y ahora es una autentica máquina de sexo. Cuida la indumentaria hasta el más mínimo de talle y se ha convertido en una fetichista compulsiva. Se considera demasiado guarra para los hombres españoles. Desde que vino de Argentina no ha conocido a chicas que disfruten follando como ella y los hombres se sorprender por su fogosidad.
Le gusta decir cuando habla con hombres que su ventana del cibersexo parece la oficina del INEM. No tarda con ninguno más de cinco minutos. Los oye decir guarradas, y los ve exaltados mostrándole la polla dura por la webcam, pero se diluyen rápidamente como un azucarillo.
“Así no hay quien se masturbe, mi conchita necesita del fuego de un buen macho que me aguante chingando”
Arde en deseos de que la posean. Si estás preparado entra.
Tamara acabó su carrera de empresariales gracias a la ayuda de los profesores. Lo cierto es que también sus compañeros le tenían un gran cariño, estima que se había ganado en las noches de botellón. Es cariñosa, simpática, divertida, pero sobre todo le gusta el sexo. Adora follar y no le importa que su ligue se traiga a un amigo. Cuantas más pollas para su coño más diversión.
Para sacar adelante algunos exámenes se vio en la necesidad de calentar y chupar más pollas de las que imaginó, pero lo consiguió. Su cara bonita, sus tetas y su tremendo culo facilitan mucho las cosas.
Ahora tienes en el cibersexo la posibilidad de conocerla, de compartir con ella un buen rato por webcam y preguntarle tus dudas sobre economía o sobre lo guarra que es. Lo que prefieras, le gusta todo.
Como nunca me he considerado una chica guapa, en más de una ocasión me vi pidiéndole a los chicos mantener relaciones casi por favor. Lo malo de esto es que los chicos me follaban con poco interés por más empeño que yo se pusiese. Pero todo ha cambiado desde que les hago las guarradas que se que les gustan.
Me he convertido en una autentica zorra, una fiera en la cama, una leona chupando pollas. El buen culo que tengo y las tetas tan bien perfiladas mejoran la cosa. Pero sobre todo lo caliente que soy.
En la webcam los tipos no me aguantan más de diez minutos. Casi tengo que poner en el chat porno a los hombres en cola para poder pasar una hora masturbándome. Eso significa que veo varias pollas así que con el último me corro como una loca. Es una explosión de sexo lo que experimento con el último hombre.
Cada vez que me abro de piernas pasa la misma historia. Cuando en la universidad quiero conseguir algunos apuntes me siento en la cafetería frente a alguno de mis compañeros y solo tengo que abrirme disimuladamente de piernas para conseguirlos. Y no te digo en un bar de copas. Me follo al que quiera.
Si el tema lo trasladamos al video chat el resultado es exponencial. No solo atraigo la mirada del interesado, más bien un golpe de polla sobre la webcam.
Que necesitados están de sexo los hombres de este país. Y la gran beneficiada soy, una pervertida maestra de la seducción.
Mi vida ha cambiado enormemente desde que me masturbo en compañía. Una guarrilla como yo que acostumbraba a meterse el dedo en la soledad de su dormitorio, ha cambiado los esfuerzos mentales por ratos inolvidables de conversaciones en el chat porno.
Estoy aquí casi todas las noches. Así que si tienes ganas de hembra búscame.
Me pregunto por qué todos los tipos que conozco en el chat porno, una vez que están calientes, me aseguran que de estar a mi lado me darían mi merecido. Lo que está claro es que cuando un hombre está caliente puedes hacer con él lo que tú quieras. Y si de verdad te apetece que venga a follar contigo solo tienes que pedírselo.
Así que lo que hago es buscar con frecuencia hombres en el chat de sexo e intimar. Ponemos la webcam y nos decimos cosas cariñosas. Nos desnudamos poco a poco y terminamos entregándonos al placer del sexo.
Cuando me gusta el chico, antes de que se corra, le pido una cita. Si lo hago después de que se haya masturbado corre peligro mi propuesta. Pero si se la pides cuando le has puesto la polla dura haciéndole guarradas, seguro que te dice que sí.
¿Qué te apuestas que tu también caes en mis manos?
Con cerrar los ojos puedo recordar perfectamente el tamaño de aquella polla. Fue en una discoteca a altas horas de la mañana. Mi amiga y yo fuimos juntas al baño y un chico estaba ocupando el que se suponía tenía que ser el nuestro. Le pedimos que no tardara y se volvió con la polla en la mano y nos dejó de piedra. Aun puedo explicar con detalle cómo se erizaron mis pezones y como noté que el coño me palpitaba. Debí de humedecerme en decimas de segundo.
Aquella noche me masturbé al llegar a casa. Y desde ese día, yo que no era muy habitual por los chat porno, entro con frecuencia buscando a chicos que se parezcan a aquel del enorme rabo. Acepto todos los privados de chicos con webcam y pido al cielo que esté bien dotado.
En honor a la verdad debo decir que lo que he visto en el video chat me ha encantado, pero me he convertido en una zorra buscona de hombres bien dotados. ¿Qué tal andas tú de centímetros?
¿Visitas el chat porno por primera vez? Pues, yo te digo que no solo no te arrepentirás sino que repetirás; sobre todo si decides conectar conmigo. Tengo para ofrecerte un cuerpo espectacular, unas tetas increíbles, un culo carnoso; y un coño que palpita con suavidad y que se acelerará en cuanto intentes hablar conmigo. Es muy fácil: conecta la webcam y practiquemos sexo.
Es realmente excitante ver como al otro lado de la pantalla hay una persona ansiosa por follar. Masturbándose mientras yo también me masturbo. Saber que el hombre que esta mirándome desearía estar tocándome, estrujándome las tetas, comiéndome el coño, me pone a cien. Disfruto tanto que te parecerá que estoy ahí contigo, que en lugar de tu mano es mi boca la que rodea tu polla.
Gracias al cibersexo no te sentirás solo. Estaremos juntos practicando porno. Te repito, no te arrepentirás, llámame, estoy realmente caliente.
Le dije al dependiente que necesitaba la opinión de un hombre y con esa escusa lo metí en el probador. Lo noté nervioso y se veía claramente avergonzado y colorado. Pero me desnude tantas veces como tuve que hacerlo. Era difícil moverse con comodidad en aquel metro cuadrado y me tropecé sobre todo con su impresionante erección. Naturalmente acabé chupándosela. El sexo tiene momentos irrepetibles.
A día de hoy lo he hecho en un montón de ocasiones con la diferencia de que en el bolso llevo una cámara con la que gravo la escena que después cuelgo en mi blog.
Estoy trabajando con un informático para crear un chat porno y poder emitir por webcam. El número de visitas se ha disparado. Pensé que era la única guarra del mundo y a diario me llegan correos de chicas contándome sus anécdotas y queriendo colaborar en el video chat.
Pronto tendrás noticias nuestras. Estamos reuniendo el mayor número de zorras que jamás hayas visto.
Soy venezolana y llevo en España varios meses. Hay tantas cosas diferentes que no es fácil adaptarse a una nueva vida. Una de las que destacaría especialmente es la forma de ver el sexo. Las chicas latinas somos muy ardientes y nos gusta follar tanto como a los hombres. Lo curioso es que aquí resulte novedoso que yo tenga ganas de tirarme a algún chico.
La forma provocativa de llevar las tetas o el tanga pone cachondos a los hombres que me ven sencillamente porque no están acostumbrados a ver mujeres así en las calles españolas.
Mi éxito dentro de casa también es digno de comentar. A través del video chat los chicos se ponen morados viendo como me masturbo.
Una de las cosas que más gusta a los hombres es que pueden oír mi voz por la webcam. Solo con lo que les digo podrían correrse.
¿Y tú, conoces a alguna chica latina? No. Entonces entra y chateamos. Veras como te gusto.